Infinito Amor


Ricardo, te amo tanto
que cuando apreta la soledad
la paso mal, me quedo tonto,
sin ti no hay felicidad.

Te recuerdo pequeñito,
dándome tu mano en la avenida,
hoy eres independiente, sigue tu destino,
pero un padre siente falta de esta vida.

Por donde quiera que andes
lleva contigo una certeza,
mi amor es tan grande
que parece más una fortaleza.

Abríguese en este fuerte indomable
que nada podrá hacerlo sufrir,
porque mi amor es interminable
y antes de esto prefiero morir.

Brevemente juntos estaremos,
sólo de imaginar mi corazón salta,
sé que muy felices seremos
porque amor es lo que no nos falta.



Poesia dedicada a mi querido hijo
Ricardo Mundim, que habita en Lyon,
Francia, en 20 de enero de 2003.


Lupércio Mundim
Todos los Derechos Reservados



Copyright © 2002-2008
Lupércio Mundim

Website Hit Counters