Lísia
Y Dios me dio una princesa
bella como una flor perfumada,
ella tiene el porte y la finura
de una linda rosa encarnada.
Lísia, usted es el dulce presente
que para mi Dios reservó,
para poder seguir adelante
cumpliendo lo que él mandó.
Yo te amo de todo corazón,
tu eres la razón de mi placer,
porque yo pido en cada oración
que hacerla feliz, sea mi deber.
Poesia
dedicada à minha querida filha Lísia Mundim
em 31 de janeiro de 2003.
Lupércio
Mundim
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