Inês
No puedo decir que la conozco,
porque nunca la vi personalmente,
pero puedo decir que la adoro,
y no vivo más, sin tenerla en la mente.
Como me gustaría conocerla, amiga,
tener largas conversaciones,
dividir su alegría y su tristeza,
y ser más que un amigo de ocasiones.
Admiro su gran inteligencia,
su capacidad de crear algo bello,
su simplicidad a pesar de la exigencia
y, en especial, su decoro.
Algún día habremos de vernos
y en este día un cometa cruzará el cielo,
para marcar en forma indeleble
la fecha de nuestro primer abrazo.
Lupércio Mundim - 17/01/2003
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